Este es un post sobre ¡VIVIR!

Inauguro el contenido del blog, más allá de presentaciones y currículums, rescatando una entrada que se adentra en materia de psicología positiva o ¿cómo sacar el máximo rendimiento a tu vida?, todo ello desde mi humilde visión y conocimientos que he ido adquiriendo. Además, planteo una filosofía que creo que hay que tener presente, con más fuerza, si cabe, en momentos de adversidad como la estafa crisis actual.

Este post es sobre la superación, sobre excusas, motivos, sobre desbloqueos,  para ser feliz y sobre todo sobre ACTITUD POSITIVA.

"Si aprendes de tus fracasos realmente no has fracasado".
“Si aprendes de tus fracasos realmente no has fracasado”.

Muchas veces oímos a la gente quejarse de su vida, quejarse del trabajo que tiene, de las relaciones sociales que vive o de las suertes que corre en su vida amorosa. Sin duda, con más o menos gravedad, tendrán motivos para quejarse. A todos nos gustaría tener y sobretodo ser lo que queremos ser. Pero ¿sabemos qué queremos ser?

Aquí es donde empiezan muchos de los problemas que todos hemos tenido alguna vez. Sabemos lo que es el estado de bienestar, todos lo hemos experimentado más o menos veces; sin embargo percibimos en ocasiones que nos quedan muchas cosas en las que estar a gusto. Y eso sucede porque a veces tenemos claro lo que no queremos pero nos olvidamos realmente de lo que sí queremos. Porque de las millones de elecciones que podemos hacer son solo unas pocas las que realmente queremos; así que ¿por qué no nos centramos en esas pocas en lugar de descartar las otras millones :D?

(en ocasiones) “no podemos elegir las cartas que se nos reparte, pero si cómo jugarlas”
“Ser quienes somos y convertirse en lo mejor que somos capaces es la unica meta de la vida”.

Pero antes de seguir en este aspecto querría ahondar en otros bloqueos que nos ponemos en nuestra vida diaria y con los que nos limitamos las posibilidades REALES que tenemos de disfrutar de las experiencias y la vida en general.

Previamente a ahondar en este apartado quiero explicar un fenómeno mental (o mejor dicho cognitivo) que deriva en un mecanismo de defensa: la Disonancia Cognitiva que se define como:

“Tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias, emociones y actitudes (cogniciones) que percibe una persona al mantener al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias”

El ejemplo claro sería el clásico del cura que predica el cristianismo entre sus fieles y en su interior se encuentra en una verdadera crisis de fe. En este caso el cura tiene una disonancia cognitiva en cuanto a que piensa una cosa y su conducta es diferente de su creencia. Ello genera un estado incómodo mental de incongruencia que el sujeto quiere eliminar; y ahí es donde aparecen las justificaciones más o menos fundamentadas: las excusas y los motivos. Todos hemos tenido “disonancias cognitivas” y es algo frecuente.

 # "Mantente alejado de personas que desvalorizan tus ambiciones. Las personas bajas hacen eso"
“Mantente alejado de personas que desvalorizan tus ambiciones. Las personas bajas hacen eso”

Un motivo personal es una causa real que nos mueve a hacer algo, refleja lo que queremos (estemos acertados o no) mientras que una excusa personal es aquello que pretende cubrir y refleja lo que no queremos. La excusa es en muchas ocasiones una justificación a la disonancia cognitiva. Y aunque hasta cierto punto son funcionales (como las mentiras piadosas), muchas veces nos alejan de conseguir aquello que queremos. Si somos sinceros a nosotros mismos nos engañaremos menos con excusas que ocultan motivos porque, para querer cambiar PRIMERO hay que saber cómo somos.

Y en todo esto la actitud positiva es imprescindible: aprender de los errores, lanzarse a las situaciones, centrarse más en los motivos que en las excusas, atribuirse la responsabilidad propia cuando realmente sabemos que es nuestra, disfrutar de todo cuanto hagamos, etc.

Veamos un ejemplo: una persona T. que ve a un cercano E. con mejores resultados académicos y le provoca malestar por verse peor que él. Aquí existen 2 posibilidades, una con actitud positiva y la otra con actitud negativa: positivamente T. tiene como objetivo mejorar sus rendimientos académicos para lo cual ve qué ha de mejorar (mayor constancia de estudio o asistir a clases por ejemplo) y lo procura hacer; en cambio, negativamente T. comienza a pensar y comentar con el resto de compañeros que si E. saca esas notas es porque “pelotea” al profesorado, porque tiene suerte o porque le puntúan al alza o bien que si T. saca esas bajas notas es porque le tienen manía.

La principal diferencia entre estas dos actitudes es que en la positiva T. pretende mejorar y en la negativa pretende excusar el estado actual y mantenerlo.

Por ello, y aunque es cierto que en ocasiones partimos en desventaja en relación a otras personas (no a todos) podemos y debemos mejorar porque de lo contrario, si nos quejamos, lo único que conseguiremos es perpetuar ese estado negativo y tener más razones para quejarnos. Supone, asimismo, fracturar nuestras ideas de que no somos capaces, sustituyéndolas por ideas de que podemos mejorar (asumir nuestra imperfección es el inicio del progreso)

¡haz lo que te salga de las narices pero siéntete libre y capaz de hacerlo porque tienes derecho (y obligación) de disfrutar la vida!
¡haz lo que te salga de las narices pero siéntete libre y capaz de hacerlo porque tienes derecho (y obligación) de disfrutar la vida!

Entonces ¿qué es un obstáculo en nuestra vida? ¿por qué nos tiene que tocar a nosotros? Todos hemos tenido y de hecho seguimos teniendo obstáculos en nuestro camino, algunos más triviales (como tener dinero para un billete de bus) y otros más serios (como conseguir plaza en una oposición ajustada). Algunos obstáculos los hemos superado y otros no; ¿por qué? En ocasiones porque el obstáculo nos sobrepasa en el momento pero, en muchas ocasiones, porque nos ponemos frenos.

Y aquí es donde la actitud juega un papel imprescindible: un obstáculo ha de concebirse no como un freno a tu camino sino un reto para demostrarnos cuánto queremos seguir por ese camino, cuántas ganas tenemos de seguir por ese camino (que presumiblemente nos llevará a conseguir metas). Quien se pasa todo el día quejando va a tener una actitud negativa al respecto con frases de ¿Por qué a mí? o ¡No voy a conseguir salir de ésta! lo único que  consigue es recrearse en el obstáculo en lugar de en superarlo.

(en ocasiones) “no podemos elegir las cartas que se nos reparte, pero sí cómo jugarlas”

Por último quiero cerrar este post con enlaces interesantes al respecto que aconsejo ver.

Vídeo Wear Sunscreen (Usa protector solar)

Libro: La Última Lección – Randy Pausch ( también en youtube)

¡Sed felices!

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